Más de cuatro mil 500 migrantes amanecieron este viernes en la plaza central de Tecún Umán, un pueblo fronterizo con México, dividido en este tramo por el caudaloso Río Suchiate. Ahí, advirtieron los organizadores: “Hoy a las 12:00 del día, hayan llegado todos o no, ahí estaremos, para cruzar la línea”.

A seis días de que inició la “Caminata Migrante”, en San Pedro Sula, Honduras, muchos guatemaltecos y salvadoreños se han unido a este éxodo centroamericano que avanza hacia el norte, buscando –dicen– una mejor calidad de vida que los gobiernos de sus países no han sabido dar a sus gobernados.

Hoy amaneció nublado en Tecún Umán. Fue una noche de lluvia intensa, algunos pueblos vecinos de esta región sufrieron inundaciones. El Río Suchiate subió su nivel y el agua se puso más turbia.

“¡No somos asesinos, no somos criminales, somos trabajadores internacionales!”, “¿Porqué, porqué nos asesinan? ¡Si somos la esperanza de América Latina!”, corean con la macho en el pecho el himno nacional de su país. Ondean banderas entre la multitud.

Entre el jueves y este viernes, la cantidad de migrantes hondureños creció al doble, ahora los organizadores de esta caravana dicen que son alrededor de cuatro mil 600 personas las reunidas en este pueblo. Y que van a seguir llegando más en el transcurso de las próximas horas.

Algunos gritaron que deben esperar a los que faltan y vienen en camino cruzando el territorio guatemalteco. Pero la mayoría acordó que los hayan llegado hasta las 12:00 del día harán el intento por cruzar la frontera con México, sobre el puente fronterizo del Río Suchiate, donde están las autoridades de migración y aduaneras, pero ahora con unos 300 federales custodiando ese punto.

Los organizadores han previsto que las mujeres y los niños vayan a la vanguardia, es decir al frente del contingente para que las autoridades mexicanas demuestren si es cierto que tienen políticas de puertas abiertas para los migrantes o si son capaces de reprimir a los más vulnerables que van en este éxodo centroamericano.

Tras la asamblea pública multitudinaria, los migrantes se dispersan por todo el centro de la plaza, van a dormir, otros a comer, otros charlan entre sí. Medios y periodistas de Centroamérica, México y otros países caminan entre esta multitud.

El activista defensor de los derechos de los migrantes en esta frontera sur, Rubén Figueroa, llegó hoy para unirse al movimiento. Uno de sus amigos y compañeros en este activismo, Irineo Mujica, fue detenido ayer por fuerzas federales en un choque que sostuvieron unos 150 migrantes que encabezaba con agentes de migración y policías municipales.

Más refuerzos de la PF

Los Federales recibieron más refuerzos en los últimos dos días, eso sí, la mayoría de los uniformados que llegaron con equipo antimotines son mujeres. Hoy llegaron otros dos Boeing 727 con más elementos.

A los líderes de los migrantes les extraña que México se declare abierto a recibirlos como refugiados, sobre todo porque en vez de campamentos, médicos y alimentos, lo único que han visto hasta ahora son policías y agentes migratorios acosándolos. Aunque tampoco han faltado los roces de los migrantes hondureños con los policías de esta municipalidad guatemalteca.

Los comerciantes locales del centro de Tecún Umán, cerraron sus negocios. Los balseros que cruzan a los migrantes, a la población local y sus mercancías de forma ilegal, han cerrado filas y no quieren abordar a ningún miembro de esta caravana.

Personal de la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) y del Alto Comisionado de las Naciones Unidas de Ayuda a los Refugiados (ACNUR) se encuentran presentes, en esta región, los primeros del lado mexicano y los segundos del lado guatemalteco.

Hoy a las 12:00 del día, se tiene planeado hacer el intento de los migrantes hondureños para cruzar la frontera e ingresar a México. Podría ser el primero intento. Las autoridades han dicho que sólo pueden entrar de 50 en 50, y que según sus documentos podrían recibir la calidad de refugiados.

Fuente: Proceso