Dentro de las primeras modificaciones legales que el exjefe de Gobierno propondrá para su discusión en el poder Legislativo destaca la relativa al salario de los funcionarios, para que ninguno de ellos gane más que el presidente de la República.

Y, si bien no dio cifras, indicó que el salario del representante del Poder Ejecutivo será menos de la mitad de lo que actualmente recibe el presidente Enrique Peña Nieto, sin contar compensaciones.

También pidió que se establezca un mecanismo de consulta de revocación del mandato, con modificaciones al artículo 108, para que el presidente en turno pueda ser juzgado por delitos de violación a las libertades electorales y corrupción.

Pide a los diputados revertir el reciente decreto “de privatización del agua” y “modificar o revocar leyes de la reforma educativa”.

Se pronunció por ajustar la estructura administrativa del gobierno “lo que implicará fusionar áreas, eliminar subsecretarías, direcciones y otros organismos, así como reagrupar a servidores públicos sindicalizados”.

Al respecto, aseguró que “ningún trabajador de base será despedido. El ajuste de personal se dará como lo expusimos públicamente, en los niveles de funcionarios llamados de confianza”.

Y remató: “Cambio es cambio. No vamos a seguir con lo mismo. La gente votó por un cambio y el gobierno no puede estar ensimismado, no puede consumir el presupuesto el mismo gobierno, porque es dinero del pueblo”, aseguró López Obrador.

Tras dar a conocer sus prioridades, aclaró que tanto los senadores como los diputados serán “libres” de presentar sus propuestas. Lo que hace, dijo, no es ordenar, sino ejercer su facultad de presentar iniciativas de ley.

“Me cuidé mucho durante la campaña y hay constancia de que no ofrecí cosas que no iba a poder cumplir. Por eso hoy puedo decir que todo lo que ofrecí lo voy a cumplir”, remató.